El Laboratorio de Futuro con directivos representa un paso hacia la consolidación de una visión institucional construida a partir de las diferentes miradas que han participado en el proceso. El liderazgo de quienes tienen la responsabilidad de orientar estratégicamente al Pascual Bravo permite integrar los aportes de la comunidad pascualina y convertirlos en prioridades para la toma de decisiones.
El liderazgo, la visión estratégica y la lectura integral de los integrantes del Consejo Directivo, Consejo Académico y Comité Rectoral se sumaron a la construcción del Plan de Desarrollo 2027-2030, en un espacio de análisis y reflexión sobre las prioridades que orientarán el rumbo del Pascual Bravo durante los próximos cuatro años.
Laboratorio de Futuro fue un espacio clave diseñado para poner en diálogo los aportes recogidos durante los talleres realizados con los diferentes estamentos y grupos de interés de la Institución. La jornada permitió avanzar de la participación colectiva hacia una mirada estratégica.
Los consejeros y las directivas de la Institución formaron parte de este ejercicio desde sus diferentes perspectivas, roles y responsabilidades, aportando su experiencia y conocimiento para analizar los principales hallazgos del proceso. Esta mirada de conjunto permitió reconocer elementos comunes, identificar desafíos y proyectar oportunidades en el horizonte 2027-2030, propiciando una conversación orientada a tomar decisiones e identificar aquellos asuntos que requieren especial atención.
“Ha sido una experiencia muy interesante porque nos ha permitido confrontar, es decir, mirar y analizar los aportes de los estudiantes, los profesores, el personal administrativo y los demás integrantes de la Institución. A partir de esa lectura, podemos construir una visión de futuro para el Pascual Bravo, pensando en los retos y oportunidades que tendremos durante los próximos cuatro años”, indicó José María Maya Mejía, representante de los exrectores ante el Consejo Directivo.
La participación de los representantes de los diferentes estamentos también permitió reafirmar la importancia de llevar las distintas voces a estos espacios.
Para Juan Guillermo Roldán Upegui, representante de los egresados ante el Consejo Directivo, participar en este encuentro permitió incorporar nuevas perspectivas al ejercicio de planeación:
“Estar en este laboratorio fue fundamental porque nos permitió aportar nuevas ideas y visiones desde una perspectiva externa. Queremos que estas miradas se integren con las que ya existen en la Institución para construir, entre todos y todas, un Pascual Bravo preparado para el futuro y comprometido con alcanzar una educación de excelente calidad”.
Este ejercicio abre la posibilidad de pasar de la reflexión a la acción, reconociendo que las decisiones que se tomen hoy tendrán impacto en la Institución que vivirá la comunidad pascualina en los próximos años. El reto será convertir esta visión compartida en apuestas concretas, capaces de fortalecer la excelencia, anticiparse a las transformaciones del entorno y generar nuevas oportunidades para el desarrollo institucional.