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De vivir la Institución a transformarla: empleados y contratistas ponen sus propuestas sobre la mesa

jueves, 13 de agosto de 2026

Empleados y contratistas compartieron sus experiencias, ideas y propuestas en el ejercicio de construcción colectiva del Plan de Desarrollo Institucional 2027-2030.

Hay quienes conocen la Institución desde las aulas, quienes la viven desde los laboratorios y quienes hacen posible que cada proceso funcione todos los días. Empleados y contratistas son parte fundamental de esa cotidianidad, y por eso su mirada tiene mucho que aportar a la construcción del Pascual Bravo que queremos.

En el marco de la construcción del Plan de Desarrollo Institucional 2027-2030, empleados y contratistas participaron en un espacio de conversación y reflexión en el que pudieron compartir sus experiencias, identificar oportunidades y poner sobre la mesa ideas y propuestas para seguir fortaleciendo la Institución.

Más que responder qué quieren para los próximos años, el encuentro les permitió detenerse a reconocer desde dónde parten, cómo están viviendo la Institución y qué pueden hacer juntos para avanzar. Un ejercicio en el que escuchar al otro también se convirtió en una oportunidad para aprender y entender diferentes maneras de ver y vivir el Pascual Bravo.

“Sin duda, estos espacios nos permiten, primero, conocer desde qué punto partimos como Institución y no solamente conocer para dónde vamos, sino diseñar juntos hacia dónde vamos. Creo que la mejor manera de diseñar ese Plan de Desarrollo es haciendo partícipes a cada una de las personas de la comunidad académica, desde sus roles, porque somos finalmente quienes vivimos la Institución en el día a día. Sin duda, son espacios que nutren el ejercicio institucional, pero también nutren nuestro ejercicio personal dentro de la Institución”, manifestó Davinson Mosquera González, contratista pascualino, coordinador de la Unidad de Emprendimiento.

Y es que participar también significa encontrarse con otras miradas, compartir experiencias y descubrir cómo los demás compañeros perciben la Institución. Ese intercambio enriquece las conversaciones y fortalece la posibilidad de construir propuestas que respondan a una realidad que todos viven desde lugares diferentes.

“Este ejercicio nos permite no solo conocer hacia dónde va la Institución, sino que también aprendemos ese trabajo colaborativo, a compartir con otros compañeros, a saber, cómo ven ellos la Institución”, puntualizó Davinson Mosquera González.

Cada aporte se suma a una conversación mucho más grande: la que busca definir las prioridades y los caminos que orientarán al Pascual Bravo durante el periodo 2027-2030.

Porque un Plan de Desarrollo no se construye solamente desde los documentos y las cifras. También se construye desde las experiencias de quienes hacen parte de la Institución, la conocen, la viven y quieren verla crecer.