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Las voces de la comunidad comienzan a construir el Plan de Desarrollo Institucional 2027-2030

martes, 11 de agosto de 2026

Las ideas, experiencias y conocimientos de la comunidad pascualina comenzaron a convertirse en la base del Plan de Desarrollo Institucional 2027-2030. Con el inicio de los talleres participativos, decanos, líderes de departamento, profesores y comités curriculares de las facultades de Ingeniería y de Producción y Diseño se reunieron para aportar su visión sobre las prioridades y retos que orientarán el rumbo de la Institución durante los próximos cuatro años.

El Plan de Desarrollo Institucional 2027-2030 comenzó a tomar forma desde las voces de quienes conocen, viven y construyen diariamente el Pascual Bravo. Con los primeros talleres participativos, la Institución abrió un espacio para escuchar ideas, reconocer experiencias y conversar sobre los retos y oportunidades que marcarán el camino de los próximos cuatro años.

La primera jornada reunió a decanos, líderes de departamento, profesores y representantes de los comités curriculares de las facultades de Ingeniería y de Producción y Diseño, quienes compartieron sus perspectivas y realizaron aportes para enriquecer la construcción de esta hoja de ruta institucional.

Más que un encuentro para hablar de planeación, estos talleres son una invitación a poner las ideas en común y ser protagonistas de las decisiones que definirán el rumbo de la Institución. Cada mirada aporta una pieza a ese gran propósito de construir un Pascual Bravo que responda a las necesidades de su comunidad y a los desafíos del entorno.

Así lo explicó Eduardo Isidro González Folch, consultor en gestión universitaria y aseguramiento de la calidad, quien destacó el papel activo que tienen los participantes en este proceso.

“El ejercicio participativo saca espectadores de las graderías y los sitúa en la cancha. Ellos juegan el partido, porque saben cómo se distribuye el balón, dónde está la meta y dónde hacer el gol. Entonces, este ejercicio es un valor agregado de planificación y un valor agregado a la gestión”, indicó.

La participación, precisamente, permite que el Plan de Desarrollo no sea un documento construido desde una oficina y distante de las realidades de la Institución. Es escuchar a quienes conocen sus fortalezas, identifican sus desafíos y tienen propuestas para seguir transformándola.

“Estos espacios de participación colectiva son importantes porque los planes no son ajenos a la comunidad. Es importante reconocer que un plan de desarrollo solo se hace a partir de la construcción colectiva. Es con ello que se logra saber hacia dónde va una institución y es por eso que hemos logrado una convocatoria diversa de todos los estamentos con una mirada que busca construir desde esa óptica”, señaló Claudia Velandia Gómez, consultora del Plan de Desarrollo Institucional.

Una construcción que nos convoca a todos

Los talleres participativos continuarán desarrollándose con los diferentes estamentos y grupos de interés de la Institución. La invitación es a participar, proponer, escuchar y sumar ideas, porque cada aporte puede convertirse en una oportunidad para definir las prioridades que orientarán a Pascual Bravo entre 2027 y 2030.

El camino ya comenzó y la hoja de ruta se construye con las voces de todos y todas.

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